Esther y Oscar: experiencias en Kenia

El sueño empieza cuando mi pareja y yo decidimos hacer realidad el que toda la vida desde bien pequeños habíamos querido hacer, ir a África hacer un voluntariado y dedicar nuestro tiempo a gente que lo necesita poniendo nuestro granito de arena.

Somos pareja, nacidos en El Perelló provincia de Tarragona yo Esther soy estudiante de Enfermería de tercero de carrera, y mi pareja Oscar es funcionario.

Cuando nuestro sueño estaba ya decidido no sabíamos por dónde empezar, con qué agencia podíamos contactar ni nada por el estilo, cansados de enviar mails a muchas ONG donde todas nos pedían los títulos universitarios y un nivel de inglés mínimo; Encuentro CCONG donde sin pensármelo mando un correo electrónico, sorprendida en la rapidez de la respuesta que me da la ONG hablo con un encantador señor con Rafel el director de esta, donde me facilita todo lo que le pido, poder hacer un voluntariado en la región de Kenia.

Gracias a Rafel nuestros preparativos previos al viaje fueron todos muy fáciles (documentación previa, y todo lo que conlleva hacer un viaje de este estilo). Por lo cual le estamos muy agradecidos es una gran persona.

voluntariado kenia

Ya una vez todos los papeles hechos nos facilita el teléfono de una chica de Kenia concretamente del pueblo donde vamos a estar, que vive en Barcelona una tal Regina, y nos ponemos en contacto con ella, con la que a día de hoy mantenemos una relación muy estrecha, es una persona encantadora junto con su hermana Caroline.

Así que nuestro sueño a África empieza el día 7 de Julio de 2015 donde mi familia nos lleva hasta el aeropuerto de Barcelona, nuestro vuelo sale a las 8:00h con la compañía Ethiopian Airlanins; Donde hacemos escalas de Barcelona-Madrid, Madrid-Roma, Roma- Addis Abeba, Addis Abeba-Nairobi llegando a Nairobi la capital de Kenia el día 8 de Julio a media mañana.
Estamos durante 17 días, viviendo una cultura muy diferente a la nuestra, en la que viviremos experiencias inolvidables.

Cuando llegamos al aeropuerto de Nairobi ya nos estaba esperando la Regina con un coche y un hombre que nos llevaría hasta su pueblo a unos 100km de la ciudad.

Nuestra llegada al pueblo fue impresionante, el pueblo de Kinthunthi es un pueblo con unos 2000 habitantes, toda la gente venía a saludarnos y a darnos la bienvenida al pueblo, al llegar a la casa la emoción y los sentimientos que sientes son muchos la familia de la Regina y la Caroline es encantadora, hasta tal punto que nos decía la madre de la casa que nuestras madres en España tenían que estar tranquilas porque ella nos cuidaría como ellas lo hacen, y fue cierto la verdad.

Los primeros días en el pueblo fueron de adaptación, conocer a toda la familia, visitar el pueblo, y ver cómo era el día a día allí. Fuimos al pueblo más cercano hacer las compras de comida para pasar la semana estaba a una media hora andando y a diez minutos en moto que solo podíamos volver en moto ya que en el pueblo que estábamos no había ningún medio de transporte.

Una de las sensaciones más bonitas fue cuando repartimos todo lo que les trajimos a la familia y al pueblo, trajimos 4 maletas con 20kg cada una, aunque se nos quedaron muchas más cosas para llevarles, alguna gente de nuestro pueblo colaboró mucho y nos pudimos llevar mucha ropa, material escolar, medicamentos para el dispensario…

Estuvimos muy contentos porque todos tuvieron alguna cosa mucha ropa, libros de pintar, papillas para los bebes de crecimiento. Como se ve en la segunda foto la ropa la íbamos repartiendo y todos se la iban poniendo encima hasta llegar a llevar tres jerséis juntos esa noche nos reímos todos mucho.

El día que fuimos al dispensario del pueblo vecino también fue un día muy gratificante para nosotros, pudimos ver el funcionamiento del dispensario, como trabajaban allí los sanitarios traerles muchos medicamentos y algún utensilio como un esfigmomanómetro para medir la tensión arterial, que enfermedades se trataban más; Y yo estuve durante unos días dando retro-virales a los niños con VIH, fueron intensos y de mucha lección para mí como sanitaria que soy.

voluntariado en kenia

Y finalmente los días que estuvimos en la escuela del pueblo, otro de los buenos recuerdos con los niños del pueblo haciendo dibujos para entregar a los niños de nuestro pueblo.

En resumen una experiencia muy bonita y muy gratificante, aconsejable para todos aquellos que les guste la aventura y hacer obras sociales.

voluntariado en kenia

Related Posts