Daniel Rodríguez: voluntariado en Mali

voluntariado Mali

Hola, me llamo Daniel Rodríguez y soy de Alella (Barcelona).

Este verano he estado en Bamako (Mali) llevando a cabo el proyecto ABECE. En primer lugar me gustaría agradecer a CCONG por ello. También querría agradecer a los voluntarios que estuvieron conmigo durante la estancia, gracias a ellos la experiencia ha hecho que valga mucho la pena.

Yo había tomado la decisión de hacer un voluntariado fuera de España hacía ya un año, pero realizarlo el verano de 2015 me parecía muy precipitado. Creo que es algo que mucha gente se lo plantea en algún momento, si lo habéis hecho, hacedlo. Después de tomar la decisión de esperar un año, estuve bastante tiempo buscando ONGs, no me importaba demasiado si lo hacía en un país u otro, mi prioridad era encontrar una organización que desarrollara un proyecto en el que viera que la prioridad era ayudar, por encima de cualquier otra cosa. En ese sentido, si tenéis dudas os recomiendo hablar con Rafa y os ayudará en lo que sea necesario.

Quiero dejar constancia que pese a la opinión general entre la gente de mí entorno de que ir allí era demasiado peligroso, se han de tener en cuenta dos cosas:

– Mali es un país con el doble de superficie que la que tiene Francia (para hacernos una idea de su tamaño). Cuando dicen que es peligroso y hay guerra, no lo dudo, pero no está en Bamako. Allí en todo momento me sentí seguro, y la familia Samoura tiene mucho que ver con eso también. Lo importante es que aunque la gente este preocupada (aquí y allí), en ningún momento la guerra ha llegado a Bamako.

– Se ha de ir con cuidado, pero con el mismo que has de ir por Barcelona. En el barrio de Titibougou y, especialmente, en el de Bandjougoubougou la gente de color blanco no abunda, por eso te miraran, pero yo en ningún momento tuve ningún problema ni sensación de inseguridad.

Todo esto viene porque quizá te hablen de la inseguridad y peligrosidades que corre la gente de allí y, especialmente, extranjeros. Pero si estás decidido a ir y quieres (e incluso sientes que has, debes y/o quieres), simplemente hazlo. Seguramente es un tópico ya pero no deja de ser verdad, y es que lo que puedas ir a hacer allí, segurísimo que no es tanto como lo que recibirás de ellos. He aprendido mucho sobre muchas cosas, pero eso dejo que cada uno lo experimente por sí mismo. Quiero dejar claro también que seguramente vas a ir entre 2 y 10 semanas, así que en ese tiempo tampoco puedes desarrollar un trabajo que cambie la vida de la gente, porque por encima de todo ellos tienen sus vidas. No quiero desanimar a nadie, pero se ha de ser realista para no ir con unas expectativas desmesuradas. Intenta aprender mucho por encima de todo.

Docencia

Yo fui con la intención de enseñar matemáticas e inglés, recomendaría a cualquiera intentar ir con una idea de lo que se quiere hacer. Esto lo digo porque allí no está todo organizado y puedes hacer lo que quieras, a primera vista parece muy buena idea, pero piensa que se han de dar clases por eso es mejor ir con algo preparado. Allí no te van a dar un plan docente que se tenga que seguir ni nada por el estilo, dependiendo del intervalo de edades del que te ocupes puede haber alguna cosa. Así que si quieres ir intenta tener un poco claro que quieres hacer exactamente, de esta manera los alumnos podrán aprovechar más el tiempo y no te encontrarás en clase sin saber qué hacer.

Por la mañana me ocupaba de grupo de los mayores de la escuela de Bandjougoubougou, les daba clases de matemáticas y el grupo fue maravilloso. Son muy atentos, simpáticos y agradecidos. Lo digo (y pienso) de verdad, los niños allí conocen mucho mejor el precio y sacrificios de ir a la escuela. Para mí la educación a su edad era algo que daba por hecho, y demasiado común era la sensación de pesadez que era ir a la escuela. Para estos alumnos no es así, y es algo que los niños de aquí deberíamos aprender de ellos (entre otras tantas cosas).

Por las tardes dábamos clase de inglés en una escuela y de castellano en la otra (yo me ocupaba de las de inglés). Tres días a la semana después de comer volvíamos a Bandjougoubougou y teníamos un grupo de adultos con muchas ganas de aprender inglés y dar clase a adultos es muy gratificante por las ganas y lo agradecidos que son.

Los otros dos días iba a Titibougou y venía un grupo de niños a los que se les impartían clases de inglés, se intenta que aprendan y no solo repitan (en lo que se basa gran parte de la educación maliense, por eso creo que los voluntarios deberíamos cambiar eso y intentar impartir otro tipo de clases).

Otras actividades

Los sábados se monta un cine en la escuela de Bandjougoubougou, dirigido para los niños. Los viernes si intenta hacer también en Titibougou pero hay problemas de organización y no se puede llevar a cabo con tanta frecuencia.

He de agradecer a Laia y Marta el proyecto que llevaron a cabo en paralelo, reformaron todo un hospital cerca de donde estábamos. Las condiciones insalubres en las que estaba antes de que Laia decidiera empezar su proyecto eran desesperanzadoras si se espera que la gente enferma se recupere. No obstante el gran trabajo llevado a cabo por Laia, ha permitido que se cambie esta situación. Por eso quiero agradecerle que me dejara aportar mi granito de arena.

Conclusiones

Intenta integrarte tanto como puedas en la vida africana y su modo de ver el mundo, te ayudará mucho estando allí y aprenderás inmensamente. No desaproveches ninguna oportunidad para hacer cualquier tipo de cosas con la gente de allí. Aunque a nivel de organización el proyecto aún no ha acabado de desarrollarse tanto como puede, se va trabajando poco a poco para mejorar la situación. De allí me llevo un gran recuerdo y una gran experiencia.

Los niños son el mejor recuerdo que me puedo llevar de Mali

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